Trampa de grasa para cocinas industriales
La trampa de grasa retiene las grasas y los sólidos que salen por el desagüe de la cocina antes de que lleguen al alcantarillado. Es un requisito sanitario para locales de alimentos y, en la práctica, lo que evita que las cañerías se tapen.
Qué hace y por qué se exige
El agua que sale de un lavaplatos de cocina profesional no es agua limpia: arrastra aceite, restos de comida y grasa disuelta por el agua caliente. Cuando esa mezcla se enfría dentro de la cañería, la grasa vuelve a solidificar y se adhiere a las paredes del tubo. Repetido durante meses, termina en una obstrucción completa.
La trampa de grasa aprovecha una diferencia física simple: la grasa flota y los sólidos se van al fondo. El agua entra a una cámara, reduce su velocidad, y en ese reposo la grasa sube a la superficie mientras los sólidos decantan. El agua intermedia, ya limpia, sale por una salida ubicada a media altura hacia el alcantarillado.
Por eso la autoridad sanitaria la exige en locales que manipulan alimentos: sin ella, la grasa termina en la red pública.
Dónde se instala
- Bajo el lavaplatos, cuando el volumen es bajo y el espacio lo permite
- Enterrada o a nivel de piso, cuando la cocina tiene varios puntos de descarga
- Antes de la conexión al alcantarillado, siempre después de los puntos que generan grasa
No debe conectarse a la trampa el desagüe de los baños ni las aguas lluvias: esos caudales la saturan y le quitan capacidad para lo que realmente importa.
El dimensionamiento importa. Una trampa chica para el caudal de la cocina no alcanza a retener: el agua la atraviesa demasiado rápido y la grasa no tiene tiempo de separarse. Se dimensiona según la cantidad de artefactos, el caudal y la frecuencia de uso, no por el espacio disponible bajo el mueble.
Construcción
- Fabricación en acero inoxidable, resistente a la corrosión y al lavado con desengrasantes
- Tapa removible y hermética, para limpieza sin desmontar la instalación
- Cámaras separadas de retención y decantación
- Entrada y salida dimensionadas según el caudal
- Fabricación a medida según el espacio y la cantidad de artefactos
Mantención
La trampa se limpia periódicamente retirando la grasa acumulada en la superficie y los sólidos del fondo. La frecuencia depende del volumen de la cocina: puede ser semanal en operaciones intensivas. Una trampa llena deja de funcionar y empieza a dejar pasar grasa igual que si no existiera, además de generar olores.
Tipos de trampa de grasa
Bajo lavaplatos
Compacta, se instala en el mueble bajo el artefacto. Sirve para un punto de descarga y volúmenes bajos: una cafetería, una cocina pequeña. Su ventaja es el acceso inmediato para limpieza; su límite es la capacidad.
A nivel de piso
De mayor capacidad, recibe varios artefactos. Se instala embutida en el radier con tapa a ras de piso, lo que facilita el retiro periódico de grasa sin desmontar nada.
Enterrada exterior
Para cocinas de alto volumen —casinos, cocinas de producción— o cuando no hay espacio interior. Se ubica fuera del recinto, antes de la conexión al alcantarillado, y permite capacidades mucho mayores.
Cómo se dimensiona
El criterio no es el espacio disponible sino el caudal y el tiempo de retención: el agua debe permanecer dentro de la cámara el tiempo suficiente para que la grasa suba y los sólidos decanten. Si atraviesa demasiado rápido, la separación no alcanza a ocurrir.
Para dimensionar se consideran:
- Cantidad y tipo de artefactos conectados
- Caudal de descarga simultánea en el peak de operación
- Tipo de cocina y volumen de grasa que genera
- Frecuencia de limpieza que la operación puede sostener
Una trampa subdimensionada obliga a limpiarla con una frecuencia impracticable, y en la práctica termina saturada la mayor parte del tiempo.
Errores frecuentes de instalación
- Conectar baños o aguas lluvias. Esos caudales saturan la trampa sin aportar grasa y le quitan capacidad útil.
- Instalarla después de la conexión al alcantarillado. No cumple ninguna función ahí.
- Dejarla sin acceso. Si la tapa queda bajo un mueble fijo o tras una instalación, no se puede limpiar.
- Omitir la ventilación de la línea. Genera olores y problemas de escurrimiento.
- Elegirla por precio. Una trampa chica cuesta menos y tapa las cañerías igual que si no existiera.
Por qué la grasa hay que retenerla antes del ducto
Toda la grasa que no se retiene en la campana termina depositándose dentro del ducto, donde no se ve y donde es combustible. La cadena de retención tiene tres etapas: los filtros de laberinto separan la grasa del aire, la canaleta perimetral la recoge y la conduce, y el recipiente extraíble la acumula para su retiro. Si cualquiera de las tres falla, la grasa sigue de largo.
La canaleta perimetral
Recorre todo el borde interior de la campana, bajo los filtros, con una leve pendiente hacia el punto de descarga. Su trabajo es recibir lo que escurre de las placas del filtro y llevarlo a un solo lugar, en vez de dejar que gotee sobre los equipos y el piso de trabajo.
Es el detalle que más veces falta en campanas mal fabricadas, y su ausencia es la causa de la mayoría de las observaciones sanitarias que vemos: grasa condensada cayendo sobre la línea de cocción.
El recipiente de grasa
Extraíble, sin herramientas, y dimensionado para el volumen que genera la cocina. En una operación con freidora se vacía semanalmente; en una cocina de vapor y horno puede ser mensual. La regla práctica: si hay que esperar a que rebalse para vaciarlo, está mal dimensionado.
En campanas de centro va un recipiente en dos esquinas opuestas, porque la canaleta recorre los cuatro lados.
Trampa de grasa en el ducto
Cuando el desarrollo del ducto es largo o tiene tramos horizontales extensos, se agrega un punto de retención y drenaje en la parte baja del recorrido. Ahí se acumula el condensado que alcanzó a entrar al ducto y se retira en la mantención, en vez de dejarlo formar una película continua en las paredes.
No reemplaza a los filtros ni a la canaleta: es la última red de seguridad del sistema.
Qué pasa cuando la retención falla
- Riesgo de incendio. La grasa acumulada en el ducto es el combustible que propaga un incendio de cocina por todo el desarrollo.
- Pérdida de caudal. El depósito reduce la sección útil y el extractor trabaja contra más resistencia.
- Observación sanitaria. El goteo sobre equipos y piso es incumplimiento directo.
- Olor persistente. La grasa acumulada se degrada y el olor vuelve al recinto.
Mantención de la cadena completa
Filtros semanalmente, canaleta y recipiente en la misma frecuencia, campana mensualmente, y ducto con limpieza profunda una o dos veces al año según el tipo de cocción. Las cocinas con freidora o parrilla a carbón van a la frecuencia alta; las de horno y vapor a la baja.
Galería: trampas de grasa



Canalización y retención de grasa en campana, filtros y ductos.
Preguntas frecuentes
¿La trampa de grasa tiene que ver con la campana?
No. La campana trata la grasa que va en el aire; la trampa trata la grasa que va en el agua. Son dos sistemas distintos, pero ambos se revisan cuando se regulariza una cocina ante la autoridad sanitaria.
¿De qué tamaño debe ser?
Se calcula según la cantidad de artefactos conectados y el caudal de descarga. No existe una medida única: una cafetería y un casino de empresa necesitan capacidades muy distintas.
¿Se puede instalar en una cocina que ya está funcionando?
Sí. Se interviene la línea de desagüe antes de la conexión al alcantarillado. El trabajo se coordina en horario de menor actividad.
¿Cada cuánto se limpia?
Según el uso. En cocinas de alto volumen, semanalmente. Lo que define la frecuencia es el nivel de grasa acumulada, que conviene revisar hasta encontrar el ritmo real de cada cocina.
¿La fabrican a medida?
Sí, en acero inoxidable y según el espacio disponible y el caudal de la instalación.
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